Miserable Sur

Vos eras del barro y desapareciste, por seguirte el barro me cubrió. Me costó regresar con tu tierra sucia a donde no estabas. No sé qué fue lo atractivo de una orilla tan anticipada y seca, incluso me avisaste… ¡extranjero!, cuidado, lo que estás viendo es barro, Riachuelo, no es tu cosa Don Pedro. YoSigue leyendo “Miserable Sur”

Vacaciones 1a p.

De la lectura de Daniil Jarms, de la previa compañía de un amigo, surge esta seguidilla de textos breves y algo absurdos de la que comparto, no sabría bien con quién, esta primera parte. El libro de Jarms lo recomiendo, se llama el cuaderno azul y otros relatos. 1 # Tanto no me importa OliviaSigue leyendo “Vacaciones 1a p.”

Correlatos / Combustión

Abrir la ventanilla del auto para fumar tiene en el amor un correlato; La ventanilla se abre de a poco, y poco es lo que queda expuesto. De primera, es mejor dejar solo un espacio breve entre el cristal y la concavidad de la puerta. Así, la presión obliga al humo y el humo seSigue leyendo “Correlatos / Combustión”

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo? Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo. Que nadie establece normas salvo la vida. Que la vida sin ciertas normas pierde forma. Que la forma no se pierde con abrirnos. Que abrirnos no es amar indiscriminadamente. Que no está prohibido amar. Que también se puede odiar. ComoSigue leyendo “¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?”

Diálogo de regreso / Ida

¿Por qué tanto miedo hijo? Ya no puedo hacer más que pedir perdón, sabes bien que daría los años que me quedan por borrarnos los ecos. Aunque pocos, es todo lo que tengo, y aquello sucedió. No se cambia hacia atrás ni mejoras tan enojado. Abre ya los ojos, relaja el ceño; conozco las razonesSigue leyendo “Diálogo de regreso / Ida”

Murmullo de horizonte

Me venció el murmullo del horizonte. Conseguí trabajo formal, fui apresurado por los horarios y olvidándome de llorar. Superada la primera asfixia, el tiempo me congració con el orgullo de la familia; los asados dominicales, el auto sin una sola marquita protegido del granizo en el garage. Fue gratificante mirar alrededor y contar la gestaSigue leyendo “Murmullo de horizonte”