Eso de los ojos

Hablemos que total no existís pero exististe y fuiste tanto existís y existirás, y no, ni nunca. Hablemos, si al fin sos atemporal y sin persona; no estás en nadie salvo en mí que no duermo día y noche pobrecita mi piel, por vos Nos maltratamos, ¿te acordás? y ahora, dijo el doctor continuaríamos haciéndolo.Sigue leyendo “Eso de los ojos”