Murmullo de horizonte

Me venció el murmullo del horizonte. Conseguí trabajo formal, fui apresurado por los horarios y olvidándome de llorar. Superada la primera asfixia, el tiempo me congració con el orgullo de la familia; los asados dominicales, el auto sin una sola marquita protegido del granizo en el garage. Fue gratificante mirar alrededor y contar la gestaSigue leyendo “Murmullo de horizonte”